31.10.11

Un día particular


El 14 de noviembre no será un día cualquiera, será un día particular. El principio del próximo propósito. Precursor de paseos personales, pausados y poco pesados.

El periplo partirá por el piso patriarcal, principalmente por la propia piltra: perrearé perezoso sin parar. Proseguirá por Madrid, donde algunos primos partirán su propio recorrido. Después, podré prepararme para puertos pendientes, programaré partidas prácticas, pragmáticas y puede que precarias; repensaré propuestas propias pasadas para partirlas en pares, por el precio, que privará de partidas poco parcas: serán pobres y parvas; preparativos privativos, precavidos, para no perder periodos. Pero algunas pretensiones permanecen presentes, predestinadas e impropias, o por lo menos lo parecen, y así, otras, más preciadas y pretenciosas, podrán ser producciones prodigiosas perfectamente improvisadas, pero sólo las principales. Pensaré el programa previamente o pariré el procedimiento repentinamente.

Pasearé, puede, por prados y parajes de provincias, por Perpiñán y hasta por Prusia. ¿Provenza? ¡Praga! Por supuesto, preparo periplo europeo. No pasaré ni por Pakistán ni por Paraguay.

La prestación, prestidigitada para la praxis de la no parálisis permitirá toparme con patrias primerizas, por lo menos hasta su prescripción, previsto para un periodo semestral. El patrocinio perecerá próximamente, el patrimonio desaparecerá pronto, previsiblemente pediré participar a compadres en lo primordial, el apartamento, lo que protegerá y propagará el peregrinaje.

Próximamente en sus propias pantallas. O si tiene suerte, fuera de ellas.


PD: preguntará el aburrido lector el porqué de la cacofonía: 'Pr' es onomatopeya de pedo. Y 'cacofonía', a mí, me suena a 'sonidos del cacas'. Todo relacionado muy íntimamente con la tontería de este post.

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